Autorretrato a los 28 años con pelliza, Durero

Autorretrato a los 28 años con pelliza, Durero

Alberto Durero. 1500, Óleo sobre tabla, 67×49 cm. Munich Pinacoteca Alte.

Estamos ante el tercer y último autorretrato oficial que el artista realiza, en el que abandona el esquema compositivo de tres cuartos – empleado en los dos anteriores – por una pose rígidamente frontal. Una magnética frontalidad que guarda estrecha relación con las representaciones del Salvador Mundi de la pintura bizantina. De hecho, su mano derecha tocando la piel de la pelliza con la que viste, recuerda a la mano con la que Jesús bendice la humanidad.

Como en muchas de sus obras Durero deja en ella su monograma, al que acompaña en esta ocasión con la siguiente inscripción en latín: Albertus Durerus noricus ipsum me propiis sic effin gebam coloribus aetatis anno XXVIII / Por consiguiente, yo, Alberto Durero de Nuremberg, me pinto a mí mismo con colores indelebles a los 28 años de edad.

Probablemente este texto lo redactaría con la ayuda de su íntimo amigo el abogado Willibald Pirkckheimer, ya que se sabe que no aprendería latín hasta fechas posteriores, como necesidad de entender las fuentes para sus estudios teóricos.

El artista se seguiría retratándose a sí mismo como personaje, en muchos de sus cuadros posteriores.

Tras su muerte, esta pintura junto a otras de su producción, fueron conservadas en las dependencias del Ayuntamiento de Nuremberg, donde permanecerían hasta el último cuarto del siglo XV. Ya en el XIX, pasaría a formar parte de la colección de arte de la casa real bávara.

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